Capacitar, o no capacitar, esa es la cuestión

Muchas empresas deben su éxito al desempeño de los empleados, ellos son, en muchas ocasiones – o en la mayoría – los encargados de los procesos y procedimientos que requieren atención en los detalles y que promueven un desarrollo y crecimiento empresarial exitoso.

Así como pueden ser una pieza clave para la organización, puede convertirse en un cuello de botella que detenga el crecimiento y averíe la maquinaria interna de la organización. ¿De qué depende esto?¿Hacia qué lado se inclinará la balanza?

Existen factores como motivación y experiencia que pueden ser clave en este proceso, sin embargo, uno de los temas importantes que es continuamente relegado por motivos presupuestales o por falta de conocimiento es: la capacitación.

Si los empleados no tienen la formación y capacitación adecuada no podrán desarrollar el conjunto de habilidades necesarias para llevar a cabo sus tareas, adquiriendo su máximo potencial.

Los efectos de la falta de una capacitación pueden reflejarse dentro de cualquier componente o departamento de la organización.

Contratar y formar nuevos empleados es mucho más costoso que simplemente capacitar a los empleados actuales – la experiencia juega un papel importante – en muchas ocasiones se piensa que es mucho más costosa la capacitación, sin embargo a largo plazo tiene un mayor costo NO TENERLA.

American Center for Progress realizó un estudio en donde se encontró que reemplazar un empleado, genera costos de hasta 300% de su salario base.

En México el índice de rotación es del 16.75%, el más alto de Latinoamerica. ¿Es cultural?¿Falta de capacitación?¿Falta de motivación

Una empresa que mantiene en constante capacitación a sus empleados tendrá más y mejores posibilidades de alcanzar sus objetivos en menor tiempo, y como plus, los empleados que reciben una formación sólida, tienden a ser más eficientes y productivos en su labores.

La capacitación es una de las mejores oportunidades de inversión para las empresas en tiempos de incertidumbre.